"Presta mucha atención a lo que se dice y a lo que se desprende de cualquier acción. En la acción, busca inmediatamente el objetivo, en el diálogo, escucha atentamente lo que se está señalando".
Marco Aurelio, Meditaciones, 7.4
"A través del trabajo del psicólogo Albert Ellis, el estoicismo ha llegado a millones de personas a través de lo que se conoce como terapia cognitiva conductual (TCC). Como forma de terapia, la TCC ayuda a los pacientes a identificar patrones destructivos en sus pensamientos y comportamiento para que puedan, con el tiempo, dirigirlos e influirlos en una dirección más positiva.
Por supuesto, Marco Aurelio no tenía entrenamiento formal en psicología, pero sus palabras aquí son tan importantes como las de cualquier médico. Te está pidiendo que seas un observador de tus propios pensamientos y de las acciones que esos pensamientos provocan. ¿De dónde vienen? ¿Qué prejuicios contienen? ¿Son constructivos o destructivos? ¿Te hacen cometer errores o participar en comportamientos de los que luego te arrepientes? Busca patrones; encuentra donde la causa se encuentra con el efecto.
Solo cuando esto se hace, se pueden romper los patrones de comportamiento negativos; solo entonces se pueden hacer mejoras en la vida real."
Ryan Holiday y Stephen Hanselman, El diario estoico.
Yo podría parafrasear este consejo como:
Pon atención a lo que se hace y se dice; esto incluye observarte a ti mismo. Vive atento en el momento presente, hasta observar sus causas y consecuencias.
Una inteligencia mediana te puede llevar a entender las reglas del juego social, puedes adaptarte a las circunstancias y tener éxito, pero si te adaptas demasiado a ese mundo pequeño llamado sociedad acabaras con una visión sesgada y limitada. Es necesario ver más alla para darte cuenta de lo que como especie le estamos haciendo a nuestro habitat, para darte cuenta de lo que este juego te está haciendo a ti mismo, a tu cuerpo, a tu espiritu.
Un ejercicio de atención puede ser verte desde varias perspectivas: primero se como el jugador que se observa a si mismo; luego como el jugador que ve a los demás jugadores y al campo de juego; luego se como el entrenador que observa las relaciones entre todos los jugadores de cada equipo, finalmente cuestionate sobre el sentido del juego mismo y de cada personaje, ¿Qué hay más allá?
Si después de este ejercicio te crees más inteligente que los demás significa que no entendiste nada; si te das cuenta de que todos tus esfuerzos son para encontrar la mejor visión limitada posible, te sentirás sencillo, despojado de toda vanidad y a la vez responsable de una enorme tarea.
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