lunes, 20 de abril de 2020

El Real Bien es Simple

"Aquí hay una manera de pensar acerca de lo que las masas consideran cosas 'buenas'. Si primero comenzáramos a pensar en cosas que son indudablemente buenas (sabiduría, autocontrol, justicia, coraje) con esta preconcepción, ya no podrás escuchar el refrán popular que dice que hay demasiadas cosas buenas para experimentar en la vida ".
MARCO AURELIO, MEDITACIONES, 5.12

"¿Es tan controvertido decir que hay cosas que las personas valoran (y que también te presionan a valorar), y hay cosas que son realmente buenas? ¿O para cuestionar si la riqueza y la fama son todo lo que se cree? Como Séneca observó en una de sus obras:

'¡Si tan solo los corazones de los ricos fueran abiertos a todos! ¡Cuán grandes los miedos de la gran fortuna se agitan dentro de ellos!'

Durante siglos, la gente ha asumido que la riqueza sería una cura maravillosa para su infelicidad o problemas. ¿Por qué si no habrían trabajado tan duro por ello? Pero cuando las personas realmente adquirieron el dinero y el estatus que ansiaban, descubrieron que no era exactamente lo que esperaban. Lo mismo es cierto de tantas cosas que codiciamos sin pensar realmente. Por otro lado, el "bien" que defienden los estoicos es más simple y directo: sabiduría, autocontrol, justicia, coraje. Nadie que logre estas virtudes silenciosas experimenta el remordimiento del comprador."

Ryan Holiday y Stephen Hanselman, El diario estoico.


Lo realmente valioso en esta vida, nadie te lo puede dar. La virtud la tienes que encontrar por tí mismo y lo más que pueden hacer los maestros es señalarte el camino. La virtud te acerca a los otros seres más que las riquezas o el poder, pero lo más importante es que te conecta con tu esencia más pura. Hace que dejes de ser extranjero dentro de ti mismo.

Alguien ha escrito que si le quitáramos todo el dinero a los más ricos y lo distribuyéramos en partes iguales a toda la población, en unos años la mayoría de los ricos volverían a ser ricos y la mayoría de los pobres volverían a ser pobres. Esto tiene un alto grado de verdad y no solamente se aplica al dinero, el valor social por excelencia, sino también al valor en general.

Si a un hombre sabio y virtuoso le quitamos absolutamente todo lo que tenga, incluso su salud, sus amigos y su familia; donde sea que lo pongamos, volverá a levantarse, volverá a ser baluarte de su comunidad, volverá a hacer el bien, volverá a otorgar valor, porque todos damos naturalmente de lo que abunda en nuestro interior.

Son los hábitos los que te hacen rico o pobre con el tiempo, combinados con un poco de azar y con tu posición actual. Son las virtudes las que te hacen valioso y amable; esto último vale más que el dinero.
De esta tierra lo único que nos llevaremos es lo que dimos. Lo más valioso que dejamos es nuestro ejemplo. Si dejamos posesiones materiales, nada nos asegura que estas se vayan a utilizar para el bien. Si dejamos una enseñanza, algo de nosotros seguirá vivo mientras haya vida.

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