-Por qué me amas?
-Porque eres la sacerdotisa que encontré en el templo de Apolo y porque quieres salvar el mundo.
-En serio?!
-Casi, pero para ser exactos; debo decir que por tu sonrisa que me embriaga de gozo y por tu cabello ondeando al viento que me envuelve de frescura.
-Aww, yo también te amo.
-Por qué?
-Por ser mi caballero con su armadura luchando contra los "gigantes", deshaciendo entuertos y castigando agravios. Porque vives con los brazos abiertos, porque crees en un mundo mejor.
-En serio?!
-...más bien por tus incorregibles travesuras, por sentarme en tu regazo y por recostarme en tu pecho.