sábado, 26 de febrero de 2011

El agua fluye

Flor de primavera,
Sol de amanecer,
Manantial de inspiración,...

Helena Petrovna Blavatsky, una sabia mujer rusa que rescató parte de los tesoros culturales del Tibet solía decir que: 

"La mente es la destructora de la realidad" HPB

"Hay cosas que aunque aún no tengan explicación lógica, ni justificación; deben hacerse sin dudar, porque la vida se cuenta a partir de ellas". JJCS

Ahora compruebo, por experiencia, que es cierto. Hoy trato de redimir mis faltas siendo el que soy.

 Te amo.
Pero debido a todas las quimeras que construí alrededor de este incomprensible amor, hice que la realidad siempre fuera algo simple y minúscula, imperceptible. Quizá más de una vez, sin la gracia suficiente para existir.
Mientras mi ilusión crecía dentro de mi interior, la realidad sufría abandono. 
Cada vez que me hayas visto comportarme como un novicio adolescente, ya sabes cual fue la razón, mi mente estaba perdida dentro si misma de modo que le impedía percibir con claridad el mundo.
Mi mundo logra hoy el equilibrio, al dejar su agua fluir. Hoy mi alma rebosa y desborda ilusión en la gris realidad que hoy se viste del tono de mí palpitar.

Te amo.
Esta no es la forma más elegante de decírtelo, no traigo un ramo de rosas, ni chocolates, no ando vestido de gala, ni tengo una sonrisa seductora. Tampoco soy el hombre perfecto, sano, culto, galán, religioso y...amado.

Hoy decidí ser simplemente yo, esto que soy, aunque poco sea, lo he logrado en toda mi vida y no lograré cambiar si no es en muchos soles. Así que no quiero fingir siendo un actor de telenovelas, porque los guiones cambian con las circunstancias y no tengo infinitos guiones en mi panfleto. El único panfleto que traigo, es el libro abierto de mí ser, un ser simple que descansa bajo el sencillo principio y voluntad de crecer y construir en el perpetuo presente.
Por hoy, no temeré mostrar esa parte inculta que me inquieta y que me motiva. No pretenderé ser más inteligente de lo que soy, ni más fuerte, ni más elegante. Hoy solamente soy aquel que necesita cerrar sus ojos cuando se pone nervioso y que se pierde ambicionando la dulzura de tus labios.

Te amo.
Habiendo miles de mujeres hermosas en el mundo, te escogí a ti, la más bella de todas; pero mi amor no se debe a la belleza de tu rostro.
Aún habiendo mujeres tratando de darme su afecto, te escogí a ti, que temes abrazarme; porque no busco solo la calidez de tu cuerpo.
Porque tu sonrisa es capaz de inspirarme a cruzar desiertos y montes. Porque también eres capaz de dar de ti, antes de pensar en ti. Porque siendo un hombre favorecido por el destino, me siento como un niño huérfano cuando estas lejos. Porque tu virtud me hace soñar que la perfección existe. Porque el amor me venció esta vez y nació en mi a pesar de que yo solo quise ser tu amigo.

Te amo y nada más. Pero no quiero que mi amor condicione tu voluntad. Solo quiero que me abras tu corazón y me dejes conocerlo. Quiero que tengas la libertad de expresarte con soltura, así como yo lo he hecho y así podamos decidir juntos si somos nacidos para compartir una vida, un tiempo o simplemente para hablarnos al oído.

Finalmente quiero abrazarte, sin temor a ser inadecuado; si me das ese regalo ahora otorgarías colirio a mis ojos y paz a este corazón angustiado.

Atte.  YO

domingo, 13 de febrero de 2011

Te amo

Decir “Te amo” es algo común
Lo dice el poeta, lo dice el cantante, lo dice el ignorante y… hasta el comerciante.
Pero cuando lo siento, lo pienso, lo digo para ti
parece que realmente es importante.

Decir “Te amo” debe ser tan viejo como la historia
Tan viejo como el hombre, tan viejo como el amor
Pero si es para que tu lo escuches, si es para que tu lo sientas, si es para que tu lo sepas
No me canso de decir “te amo”, “te amo”,…

Mi amor, quizá no es especial
Debieron haber cientos que murieron por amor, miles de flagelados y mutilados, miles que pudieron expresar su amor con trascendencia épica y virtud.
Yo no puedo hacer más que guardar la ilusión de que sonrías y creas
cuando te digo “te amo”.

Mi amor subyace sin razón
Cuál mundo de vino y cerezas.
Triste amor que no es más que silencio e ilusión.
Silencio que inquieta e ilusión que consume